Blog-Otoño,  Letras

Sé siempre bueno

A menudo nos encontramos con personas feas y no hablo del físico, sino de sus comportamientos, sus actitudes y sus palabras y cuando eso sucede es imposible que no uno se sienta triste o quizá contrariado. Pero mantén tu corazón sano, tu boca cerrada y ya verás como la vida hace su trabajo y como Dios hará justicia por ti.

“En verdad les digo que en cuanto lo hicieron a uno de estos hermanos Míos, aun a los más pequeños, a Mí lo hicieron”

En verdad muchas veces nos cuesta entender cómo una persona puede portar un crucifijo, cómo puede mencionar a Dios, cómo puede orar antes de la comida y sin embargo ser capaz de guardar tanto rencor, tanto odio por los demás y más aún por cuestiones tan sencillas. Sin embargo vale la pena seguir tratando a esas personas con el mismo amor de siempre, con la misma amabilidad y educación, porque eso habla de quien eres, de tu madurez y la nobleza de tu alma, virtudes que obviamente esas personas nos poseen, siente compasión por ellas y no tristeza por como te han tratado.

Recuerda que también existen personas maravillosas, que deciden conocerte por sí mismos, que no te conceptualizan por lo que otros les contaron que vieron o escucharon de ti. También existen personas que se acercan a ti y te invitan un café, te explican como se sienten , que les molesta e intentan sanar las asperezas entre ustedes. Gracias a Dios siempre he sido de las que busca arreglar las cosas y gracias a Dios siempre he tenido amigos y a mi maravillosa familia para aconsejarme y amarme, para apoyarme y alentarme.

Regálales tu perdón, conservando el silencio, como si se tratase de un ramo de flores.

Compartir:

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *